domingo, 14 de diciembre de 2014

El Rumano Rapero


Nombre: El Rumano Rapero

Personalidad: Salido perseguidor de chochetes.

Aspecto físico general: Rapero raro

Tamaño y forma del miembro: Ni lo vi.
¿Se lo recomendaría a una amiga?: Claro bro, para un polvo se emergencia va bien.

Valoración final: Sobre un sex, bro!



El Rumano rapero era un asiduo a los bares de copas que yo frecuentaba, nos conocíamos de habernos visto en casi todas las fiestas, era el típico tío que le tira cacho a todas las pavas y misteriosamente siempre acaba con alguna. Era un chaval normal de pelo corto moreno, con los ojos azul claro, muy zalamero con las tías y simpaticón que siempre andaba buscando un chochete, de cuerpo era bajito y con pintas de rapero que hacían que pareciera más gordo de lo que en realidad estaba porque usaba dos tallas más de ropa y complementos muy extravagantes. Yo siempre la vacilaba un montón; solía ponerse gorras enormes de colores imposibles, recuerdo una vez que llevaba una plateada con la visera enorme; "¿Esa gorra que es, para llamar a la nave nodriza?" ¿Es así como te comunicas con tu planeta?" - le dije.  Él se lo tomaba guay y yo me hachaba unas risas, siempre que nos cruzábamos íbamos ambos borrachos como una cuba o drogados. Esa noche además la que iba salida era yo. Había acabado la noche y ya en la puerta de la disco de turno, donde se rifan los últimos plovos, El Rumano y yo nos habíamos quedado para los restos. Ninguno de los dos habíamos pillado cacho en toda la noche. Con el calentón que tenía me daba igual si follarmelo a él o a cualquier otro, ya ni veía bien solo podía pensar con el coño, así que lo enganché por banda y nos fuimos a follar a mi casa.


Cuando llegué mi compañera de cuarto, una chica italiana que además trabajaba conmigo y era mi "mano derecha" en fiestas y ligoteos (he aquí otra historia donde sale ella) se me había adelantado. Así que a la que le tocó esta vez irse a follar al baño fue a mi.
El Rumano y yo teníamos tantas ganas de desfogarnos que nos saltamos todos los preliminares y el sexo oral para que me pusiera a cuatro patas en el suelo y empezara a metermela por el agujero. Me daba bien duro como si no hubiera un mañana follándome el coño empunjando más y más fuerte, traca, traca, traca, traca... mientras yo chorreaba de gusto y le ponía la polla bien mojada chof! chof! chof!... Estábamos muy muy salidos y muy muy borrachos. Nos desquitamos un buen rato en el baño como un par de perros en celo, follando hasta sudar alcohol. Luego a la salida y antes de que se fuera por la puerta yo seguía desquiciada por un poco más de polla así que empecé a meterle mano y morreare sin piedad de nuevo.. él  me empotró contra la mesa de la cocina, me puso allí subida con las piernas abiertas y me la volvió a meter dura como una pierda para volver a follar de nuevo desesperadamente, como si un reactor nuclear fuera e explotar en cualquier instante y éramos nosotros los que teníamos que darle la cuerda para que estallara. Era un mete-saca mete-saca vicioso y chorreante, la mesa estaba medio coja y se oían los goles; ¡pum, pum, pum, pum, pum,! contra la pared. La matraca que nos dimos en la cocina fue épica, a la mañana siguiente todos mis compañeros de piso (que no eran pocos) me odiaban porque no les había dejado dormir por los golpes que hacía la mesa contra la pared y los gemidos de cuando follaba. ¡Joder con Rumania!



lunes, 8 de diciembre de 2014

El bombón de Chocolate

"Los jabones de cacao me traen gratos recuerdos"


      Había sido un año muy ajetreado entre idas y venidas. Por sexta vez me cambiaba de casa pero por fin aterricé en el mejor piso que encontré (lo bueno siempre al final) bueno-bonito-barato y solo éramos dos compañeros, yo y un chico negro que conocía de vista y de ser amigo de una amiga. Resultó ser un encanto de hombre, amable, comunicativo, sin pelos en la lengua congeniamos muy bien. Todo era muy normal y cordial, yo hacía mi vida él hacía la suya. Por aquella época me encontraba en una "pausa amatoria" estaba hasta la pepitilla de folleteos rápidos y poco  complacientes, quería sexo bueno y real, quería encontrar una buena pareja sexual. Aquel bombón que pululaba por mi casa era todo erotismo, sus palabras, sus gestos, a mi me empezaba a picar la curiosidad y otra cosa. Poco a poco los encuentros en la casa fueron teniendo más y más morbo para mi calenturienta mente. Le seguía con la mirada el culo imaginando a través del pantalón del pijama como se vería sin ropa. A pesar de que siempre estábamos de broma y con indirectas, yo no sabía si realmente tenía alguna oportunidad con él o solo es que todo iba de coña (también era un marrón si me daba calabazas ya que vivíamos juntos, imaginad el panorama) Pero un día no pude más, quería saber si podía pegarle un mordisquito a este trozo de chocolate, así que me armé de valor y...que decir que acabamos desnudos en el comedor junto al fuego de la chimenea.



Entonces despejé mis dudas de que había dado con un cuepazo increíble además de un amante fabuloso y un pervertido en potencia (¡chicas pedir que el universo os lo concederá!)  A pesar ya de tener sus añitos cumplidos (él era unos seis años mayor que yo) cuando desenvoví aquel bombón... ¡flipé en blanco y negro! Él estaba todo marcado, ni un gramo de grasa, era todo fibra, pura genética un trozo de chocolate que iba a ser torneado y dado forma por mi lengua y mi boca, ¡¡iba a comerle hasta el toblerone!! Tenía la piel suave como la de un bebé, el culo prieto de esos que me vuelven loca y lo mejor de todo olía tan y tan bien... como una pastilla de jabón de cacao. Era todo un placer para los sentidos.

Besé esos labios carnosos que parecían dos cerezas maduras acariándole la cabeza mientras mis dedos tocaban pequeños caracoles... daba gusto solo pasarle la mano por el pelo... luego su piel... su tacto era como la seda, yo bajaba por su pecho con mis manos y a cada palmo apreciaba mi mano blanca sobre aquella carne oscura y me ensimismaba con el contraste de nuestras pieles, quería mezclarla conmigo aún más quería que se metiera dentro. Lamí sus pezones dulcemente mientras él ahogaba un susurro de placer, quería comermelo despacio, sin prisas, al calor del fuego, como cuando tienes el último trozo de chocolate en la boca y quieres que dure para siempre... él también me acariciaba toda, no dejaba parte de mi cuerpo sin tocar, mientras me mordisqueaba el cuello, estábamos desnudos alli el uno ante el otro, solo sintiendo nuestro tacto y pensé que estar desnuda junto a un cuerpo como aquel era como me gustaría estar el resto de mi vida. 



Empezó a besarme toda, los pechos, el abdomen, el culo, las piernas.. y bajó hasta mi entrepierna para meter sus labios y sus rizos en ella. Su lengua era fuego y agua a la vez, con sus morros abarcaba todo mi sexo, lo chupeteaba y comía como pocos ¡era un profesional del cunilinguis! Después de hacerme sentir gozar yo también quería hacerle disfrutar a él,  me metí en la boca aquella polla rica como el regaliz, ¡puro habano! resbalaba sola en mi garganta y mi boca, salía y entraba, salía y entraba... estábamos encajados el uno con el sexo del otro, comiéndonos mutuamente... disfrutando del manjar ambos a la vez.
Luego él se puso frente mía de rodillas me levantó las piernas, se las colocó a los hombros y empezó a penetrarme suavecito sin prisas, gustosamente para adentro... metiéndome primero la punta, luego el tronco entero...uhmmm ¡se sentía tan bien! Empezó a lamerme los dedos de los pies y se metió en la boca el pulgar... ¡¡oooooohhh diossss!! yo me derretía del gusto ¡Lamiéndome los dedos de los pies era como si me lamiera el mismísimo clítoris! mi coño ardía por todos los lados, toda yo era una vagina palpitante, Había olvidado lo mucho que me gustaba que me hicieran eso. Era un pervertido con todas las de la ley y yo había tenido la suerte de encontarlo. Nos pasamos toda la tarde en el salón follando junto al calor del fuego, aquello era un sauna y sudábamos como cerdos, cada vez que me follaba más y más rápido me corría una y otra vez, me ponia de todas las posiciones, me follaba y me lamía, me agarraba las tetas y me penetraba más y más. Así durante varias semanas, después caíamos rendidos sobre el suelo del comedor, agotados, chorreantes, con la dopamina por los aires. ¡Luego dicen que el cacao engorda!


Nombre: Bombón de chocolate



Personalidad: Amable. Pervertido.

Aspecto físico general: "With brown cocoa skin and curly black hair"

Tamaño y forma del miembro: Moreno, proporcionado, ni muy grande ni muy pequeño, muy limpio y suave.

¿Como era en la cama?: Morboso, entregado.

¿Se lo recomendaría a una amiga?: Claro, el sexo  interracial es una de las experiencias más sensuales.


jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi primer pene

"Desnudo y con unos zuecos sanitarios"

A la tierna edad de doce añitos recuerdo que vi mi primera polla de casualidad. Estaba en casa de mi mejor amiga durmiendo como muchos otros fines de semana en los que nos quedábamos una en casa de la otra a pasar las vacaciones. Ella vivía en una casa antigua de un barrio costero, era una casa muy grande con un encanto pasado, pero para ir al cuarto de baño había que cruzarse el comedor y la cocina porque quedaba a la entrada del patio interior, ¡maldito el frío que se pasaba en invierno! 

La familia de mi mejor amiga era la típica familia desestructurada; eran cuatro hermanos, el mayor pasaba de todo, la hija mayor estaba enferma y le gustaba mucho la fiesta, la mediana era mala estudiante y una rebelde también y la pequeña era la niña no deseada después de una operación de ligamiento de trompas que no salió bien por lo visto. A pesar de ser la más pequeña y al parecer la más modosita mi amiga no tenía un pelo de tonta y en cuanto tuvo la oportunidad se largó de esa casa. 
Pero por aquella época nosotras estábamos a lo nuestro que era jugar. Fue por aquel entonces cuando reapareció el padre de mi amiga (y de toda la family) que después de estar separados muchos años por problemas de covivencia venía a pedir perdón y asilo a su primera esposa. Me recordaba al típico canalla español, con gafas a lo John Lenon, barba de hippie, tabaco de ligar, había tenido un hijo con otra y había sido camionero en sus tiempos mozos. Se decía de él que era un prenda de mucho cuidado. Con las mayores fumaba porros y a nosotras nos venía con cosas como "Tenéis que dejar de jugar con muñecas y empezar a jugar con muñecos".

Aquella casa era el despiporre total, la anarquía en el núcleo familiar; la madre no sabía imponerse y el padre venía después de tanto tiempo a querer arreglar las cosas y si a eso le sumas dos adolescentes  hormonadas y rebeldes y una niña pasmosa que jugaba sola cuando no tenía a su amiga del alma... pues cuanto menos era entretenido. 

Esa mañana en la que me levanté con unas ganas de orinar terribles me tuve que recorrer media casa para llegar al baño, y llendo por el pasillo oí a alguien trasteando en la cocina e instintivamente me giré. A allí estaba él. El padre barbudo de mi amiga desnudo con unos zuecos de esos de agujeros que llevan las enfermeras y el pijo colgando, preparándose un sándwich. Yo me quedé con cara de (O_O) "¿qué coño pasa aquí? ¿Qué acabo de ver?"- pensé una vez pude posar mi culo en la taza del wáter. Y volví al cuarto sin mirar a la cocina.


Resulta que el señor y la señora de la casa acababan de hechar un polvo y a él le dio hambre y se fue a hacerse un emparedado a la cocina medio en pelotas. (digo medio porque llevaba zapatos) A mi tal exhibicionismo ibérico me chocó, recuerdo que pensé en mi santa inocencia "que feos son los hombres desnudos" "y lo que les cuelga aún es más feo" claro que yo lo había visto de lejos, pero sabía exactamente que era. 
Al despertarnos esa mañana a la hora del desayuno ambos hicimos como si nada. (¿Porqué desayunaría de nuevo si ya había comido antes?)

Y recuerdo también que otro día que yo entraba al baño con la corre-prisa de nuevo, lo pillé cagando leyendo el periódico mientras una de las hijas se maquillaba en el espejo. Definitivamente solo un baño para una familia tan grande era poco.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Caciones y Encoñamientos varios III

Hunting high and low

Stratovarius


"I feel the wind in my hair
And it's whispering, telling me things
Of a storm that is gathering near
Full of power I'm spreading my wings"



Un bajista muy prometedor



Era el bajista de un grupo heavy metal local bastante moñas, el típico melenudo con camisetas de grupos de música y pañuelo en la cabeza a lo Axl Rose, era un tipo normal, aunque con una cara algo peculiar yo lo llamaba cariñosamente; “El cara rata”, (adivinad con qué animalito tenía un parecido más que razonable su jeta) amaba a su grupo, amba a su música y... no tenía tiempo para mucho más. Yo que por aquel entonces tenía mucho tiempo para amar no entendía como no podía tener un rato para los asuntos del placer carnal si era seguro que encontraba un hueco para hacerse una buena paja (o puede que fuera un eunuco y yo no lo sospechaba) y como sabía que muy lejos lo nuestro no iba a llegar, no pudo ser de otra manera y me encoñé totalmente de él. Llegé incluso a verlo ensayar con su grupo, a aguantar las charlas sobre sus proyectos y aspiraciones musicales ¡he incluso fui a un concierto suyo! 

Recuerdo que duró como una hora y cuarto en la cuál el bostezo era más usual de lo que pretendía y solo una canción suya bastante buena (y ahora muy conocida, maldita sea) me hizo despertar del letargo. Cuando ya creía que había pasado lo mejor hicieron un cover de Stratovarius; Hunting high and low... entonces lo vi claro; “El cara rata” era el hombre de mi vida y el melenudo mas sexy que había subido a un escenario. (Claro que cualquiera que se suba a un escenario se vé más sexy, sinó, probadlo.) Me dediqué a quedar con él buscando el hueco para entregarnos al tema de la pasión y que no quedara solo en el escenario, incluso llegé a coger el tren varias veces para ir a verlo. Un día por fin estubimos solos en su casa.

Pero a pesar de las ganas de ambos yo por aquella época estaba sin estrenar, tenía aún el precinto puesto vamos, y yo sabía que aquello era solo sexo, que para él solo suponía un descanso entre “concierto y concierto”, yo quería algo más. Quería que por lo menos tuviera el detalle de llamarme al día siguiente. Pero sabía que eso no iba a ocurrir. Yo quería poseerlo, no solo su cuerpo sinó también su mente y como sabía que eso no iba a ser posible yo no le dejé a él poseer mi cuerpo. Tenía mi mente (aunque él no lo supiera) y no iba a tener nada más.

Si las cosas no se hacían a mi modo, no se iban a hacer a el suyo. Y eso le ponía. Hicimos todas las demás guarradas que se te pueden ocurrir, tenía una polla enrome, de las primeras grandotas que he visto (creo que tengo bastante suerte con los hombres en ese aspecto) pasaba la punta de su capullo por mi coño pero yo no dejaba ir más allá. Él no iba a pareciar lo que tenía en ese momento, yo decidí no dárselo. ¡¡Por mis cojones que no!! 

Estuvimos toda una tarde con la tontería, hasta me pensé en dejarle que me penetrara al final, estaba tan cachonda... pero no. Ya al anochecer, cojí el tren de vuelta a mi casa con una sensación de amargura y orgullo. Amargura por no conseguir lo que yo quería que eran sus atenciones y orgullo por no dejarme hacer.

Antes de llegar a casa caminé un rato, noté el viento en mi cara y en mi pelo, sentí que había dejado algo atrás que no necesitaba, respiré hondo y desplegué mis alas ...




"I am Hunting High and Low
Diving from the sky above
Looking for, more and more, once again
I'm Hunting High and Low
Sometimes I may win, sometimes I'll lose
It's just a game that I play"




"Tengo un especial interés por los músicos; porque el que más o el que menos siempre te toca algo"






















miércoles, 19 de noviembre de 2014

Follar en sitios raros II: El cine "no cojas palomitas cójele la polla"



Era una tarde de lunes de esas aburridas que no sabes que hacer y al que era mi novio por aquel entonces y a mi se nos ocurrió ir a matar el tiempo al cine. Él era un tipo alto de casi dos metros, yo un tapón a su lado. El cine estaba VACÍO nunca en mi vida he visto una sala ENTERA vacía. ¡¡Qué suerte la nuestra!! La película era mala de cojones, era la de "Una noche en el museo" no se me olvidará nunca ¡menudo bodrio! Afortunadamente la imaginación es una de esas cualidades que no me escasean (bueno eso, la poca vergüenza y la líbido) así que con el calor de la sala, las luces apagadas y que una que es un poco despistadilla, se equivoca y en vez de cojer palomitas coje la polla de su novio...

- Veo que no quieres ver la película.
- No, es un coñazo. Prefiero ver otra cosa...
- Mejor, porque ya me estás poniendo palote...

Me inclino hacia su butaca para sacarle la polla por la bragueta y comérsela de canto, aquello está más duro que el cemento armado y se derrite en mi boca conforme la chupo de arriba abajo. Luego cuando a mi hombre le está a punto de rebentar la polla... paro de chupar, y subiéndome la falda hasta la cintura, me encaramo a la butaca con una rodilla a cada lado del posa-brazos para meterme su  grueso y enorme miembro por el coño. ¡Arriba y abajo! Su polla es tan grande que sobresale del asiento. Me la follo con frenesi e ímpetu, estoy muy muy cachonda, estoy a punto de correrme como una perra, mi clítoris se refiergra en su barriga. Mi hombre también esta apunto de estallar pero aguanta como un  campeón hasta que yo me corro encima de ese pollón como una garza encaramada a un palo. Le dejo el palote todo pringado con mi baba. Salimos de la sala antes que se acabe la película, el siguiente lo pegamos en casa.

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Follar en el cine es todo un clásico. Pero follar en "La Mostra" (feria de cine internacional) tiene más "glamour independiente"... (¿que no?)

Acababa de conocer a un valenciano guapísimo; pelo punki, culo prieto, rebelde, anarka... nos habíamos colado hasta las trancas el uno del otro. Pasamos toda la tarde hablando, conociéndonos y llendo a "La Mostra" . Al entrar a la última sesión, no podíamos más, pasamos de la película a hacer la nuestra propia. Estabamos atrás del todo pero la sala estaba casi llena, teniamos que ser muy cautelosos...

Él empezó a agacharse delante de mi asiento, como si buscara las lentillas, mientras yo hacía como que miraba la película... y abrime un poco las piernas, lo justo para que metiera su cabeza entre mis muslos... apartando hábilmente  mis braguitas a un lado para recorrer con la punta de su lengua mi ingle hasta llegar a mis labios exteriores y meter su boca entre ellos y todo mi agujero.... despacio, pausadamente como una película japonesa, recreándose en cada detalle,  sin dejar recobeco sin besar y lamer.... mientras poco a poco va subiendo hasta tocar mi clítoris indirectamente, haciendo círculos alrededor de él.. ¡qué placer! Yo mojaba cada vez más y más su cara... Quería follármelo, quería que me la metiera hasta las entrañas, la gente miraba espectante la película, yo miraba exitada al hombre entre mis piernas. No sabíamos como follar ahí en las butacas con todos los modernos cerca leyendo subtítulos... Así que salimos de la sala y cogimos mi coche para ir a donde fuera a acabar... mientras iba conduciendo él me hizo un dedo tan rico que pegé un volantazo y dejé aparcado como pude el coche para dejarle seco ahí mismo. Nos comimos toda la boca, el cuello, las tetas, las entrañas... me puse encima de él a follármelo en el asiento del copiloto. Yo ya había metido quinta, ¡¡estaba que me follaba viva!! Nos corrimos como perros en celo. ¡Qué bonito y educativo es ir al cine!





domingo, 9 de noviembre de 2014

Dos por uno: Eyaculación precoz y gatillazo

¡Hola a tod@s!
¿Creeis que lo peor que te puede pasar es tener una mala noche con un hombre? ¿Qué tal una mala noche con dos hombres? Esta es una historia breve de esas que tu cerebro borra de tu mente rápidamente por la superviviencia de tu futuro deseo sexual. Voy a presentaros a este par de figuras:

Estamos un grupo de amigos de fiesta un verano en una cidad de vacaciones. Venían un par de amigos de un colega mío a pasar unos días con nosotros. Mi colega no tenía sitio para meter a sus amigos ya que su novia traía ese mismo día a su hermana y cuñado, vamos que se les juntaba toda la famila ahí. Así que me pidió el favor si podía darle cobijo a sus 2 amigos durante una noche. Por supuesto no puse ningún problema.

Como era de esperar acabamos todos de juerga y al finalizar la noche, los amigos de mi colega vinieron a mi casa a dormir. Eran los típicos amigos simbiosis; el feo-pero-simpático y el guapo-pero-soso. Así que al caer la noche, yo me metí en mi cama y ellos pusieron los sacos de dormir en la alfombra.
No pasaron ni cinco minutos y el "feo-pero-simpático" se metió en mi cama alegando que no podía dormir en el suelo y no se que más, le puso morro el tío, tanto que me abrazó con la excusa de dormir acurrucaditos y empezó a meterme mano por debajo de la sábana. Todo esto entre risas porque veníamos de festi-power bastante calentitos. Pero lo que estaba poniendome calentito a mi era otra cosa... Me entró el sofocón calentón y acabé pidiendo rabo. Por lo que empezamos a montárnoslo, folletanado en una cama de 90x180 metiéndome la sabrosa y gorda polla por el coño; dentro fuera dentro fuera... y cuando estaba yo más cachonda y empezando a subirme los calores de repente el muy gañán ¡se sale fuera por que se corría! tirándome todo la leche en la barriga y dejándome a medias.



Se fue derecho a la alfombra de nuevo a tumbarse ¿ahora si, eh cabrón? Pero a mi que no me gusta dejar las cosa a medias, así que le dije al otro (que estaba todo el tiempo escuchándonos) "Bueno ahora te toca a ti acabar lo que ha empezdo tu amigo"

Así que con la tontería conseguí que se metiera esta vez en mi cama el "guapo-pero-soso", lo malo es que también era tímido y le daba palo que su colega estubiera al lado. Por aquel entonces mi piso era habitación-salón-cocina todo en uno y no había donde enviar al otro muy lejos. Tuve que ingeniármelas para que se animara y acabara la faena, con lo que  moví el colchón a una especie de pasillo donde había un poco de intimidad, pero ni por esas. ¡Ay que ver lo que hace una por acabar de que se la follen en medianas condiciones!
Ni de coña. Al chaval la situación le superaba y no podía concentrase en lo suyo, aquello no se levantaba ni con viagra. Total, que acabé durmiendo (sola eso sí) con un calentón de tres pares de narices con dos maromos al lado de los que no puse sacar más que una eyaculación precoz y un gatillazo. A veces ser hospitalaria no sale muy rentable...











lunes, 27 de octubre de 2014

El comecoños colombiano

A todos los amantes hay que reconocerles el mérito, y a este man lo que mejor se le daba era dar placer oral con su lengua y boca, tenía dominado el arte del Cunnilingus, los gritos y gemidos de auténtico placer me hacen aún palpitar el papo solo con recordar aquella lengua entre mis piernas.

Nos habiamos encontrado rumbeando una noche... ambos muy cachonodos, desde el primer contacto, desde que nuestras lenguas se tocaron y empezamos a  magrearnos sin compasión, sin importar que o quién estubiera alrededor. El fuego Latino supongo. No en vano estábamos dentro de un coche dándonos el filete mientras otros amiogs conducían.  Él era el bajista de un grupo de-cuyo-nombre-no-recuerdo, morenazo, con dilataciones en las orejas, pero un micro pene entre las piernas (¿como así?)  aunque para lo poco que lo usó ni importa. ;) así de apañado se las traía con la boca... ¡Déle chancheta!

Entonces (retomando  que estábamos en el coche salídos como dos pitones) empezó a meterme mano por debajo de la falda encontrando mi coñito con gran habilidad y mientras me masturbaba y me ponía más y más cachonda nos morreábamos suciamente metiendo nuestras lenguas en la boca del otro a la vez que yo me mojaba más y más... entonces  empecé a tocarle el paquete a apretar contra mi mano su bulto haciendo presión en sus genitales a través del pantalón mientras él me seguía frotando el clítoris con tan buena puntería y técnica...

De repente nos quedamos solos en el coche y antes de que pudiera darme cuenta, yo estaba boca arriba sentada en le asiento trasero con las piernas en alto tocando el capó y él me había quitado las bragas abalanzando su boca contra mi coño y metíendo su cabeza entre mis piernas... mientras yo gozaba de la lengua, los labios y la boca de este morenazo de culo prieto, él me cojía las tetas me comía toda entera, relamiéndose, si prisa pero sin pausa, haciendo circunferéncias, ejerciendo la presión exacta ¡lamiéndome todo la pepa, vamos!

Que decir que acabamos llendo a mi casa, que se estaba más agusto espatarrada en la cama, para que nos vamso a engañar, y allí empezó de nuevo a llenarme de babas la almeja bien bravo ..¡ que rico parce! y allí estaba yo, bien loca, chillando más que una camioneta de pollos.

Lo más excitante fue que él  mismo me estubo rindiendo homenjae toda la noche sin que yo tuviera que pedir nada ni moverme ni un centímetro, estubo muy atento, extremadamente complaciente y afanoso con su tarea, dejandome el coño limpio como los chorros del oro a lametazos, arrugao como una pasa de tanto chupeteo... me hubiera encantado atralo a la pata de mi cama como un perrrito para posteriormente unirlo a mi harén (una vez tenga recursos como para montarme uno)

 Recordando este encuentro debo deciros que habría que tener derecho a un cunnilingus como saludo de respeto por parte de cualquier amante como según se dice que hizo ¡ésta si que sabe!;
"Wu Zetian —que reinó desde el 690 al 705 d. C.— fue la única emperatriz china que, haciendo uso de su posición, creó un decreto por el cual todos los dignatarios visitantes deberían rendirle sus respetos realizándole un cunnilingus."




Nombre:  El comecoños colombiano

Personalidad: No hubo tiempo para comprobarlo, complaciente eso sí.


Aspecto físico general: Alternative Rocker Latin Lover

Tamaño y forma del miembro:  Una lombricita

El encuentro sexual: "¡espatárrate Manuela!"

Frases que me pasan por la cabeza: Ni idea tenia la sangre en otro sitio, como para pensar...
¿Se lo recomendaría a una amiga?: Estupendo como bidé para que te diera las friegas matutinas.